Escucho a Gabilondo y me da miedo, porque lo que oigo ya me suena, es una voz de fondo que lleva ya tiempo sonando y cada vez repite más fuerte: control, control, control.
Supongo que en tiempos de crisis algunos ven positivo cortar las tres libertades de la economía global, sin embargo es en realidad muy peligroso. David analiza muy bien el discurso y concluye que además de la crisis deberíamos temer a quienes la aprovechan para reclamar un mundo más cerrado y autoritario en nombre de una supuesta economía democrática.
Gabilondo dice:
La especulación financiera se hizo global antes de que el mundo construyera alguna estructura global
Pero a mi me parece que las casas no se empiezan por el tejado y que el significado que le da a esa afirmación no tiene pies ni cabeza, porque es una afirmación trivial.
Entiendo poquito de economía, pero tengo alguna idea de los cimientos sobre los que se ha levantado: matemáticas lineales que asumen que el mercado tiene distribución normal. Error, y de los gordos.
No lo sé, y espero investigar pronto cómo ha sido posible desarrollar la ciencia económica si la teoría está equivocada, tal vez no le prestan mucha atención y la práctica empírica se impone a la larga. Pero el caso es que sería muy interesante aplicar la Teoría del caos a la economía.
Quizás me equivoco (una vez y otra) y sean solo impresiones mías pero en un post de Juan Urrutia sobre neurología y neuroeconomía leo entre lineas un poquito de ese orden caótico no lineal que subyace en la economía.
La imparable Neuroeconomía no parece tan útil para la economía como seguramente lo es para la neurología [...] todavía estoy por ver algún experimento que me abra un camino en economía que me parezca interesante recorrer. Y, sin embargo, estoy convencido de que el cogollo de la ciencia económica es una fuente segura de ideas y de caminos a recorrer par los neurólogos
Por el momento no me importa el sentido en el que brotan las ideas en esa fuente, me interesa la implicación y vuelvo a la frase de gabilondo sobre el sistema global no construido. La economía, como todo sistema social es un sistema vivo. Y en vez de ponernos a sangrar al paciente como propone él tal vez deberíamos antes explorar y asimilar estas nuevas matemáticas de la no linealidad y obrar en consecuencia.