Logistica e Internet de las cosas
El campo de la logística puede experimentar en los próximos años un desarrollo enorme y un replanteamiento igual de importante. La posibilidad de dotar a casi cualquier objeto de capacidad de conexión en red abrirá un abanico de nuevas posibilidades.
A riesgo de simplificar en exceso, la logística es la actividad que se ocupa de la organización de los flujos de recursos. La logística comercial permite disponer de bienes, servicios e información separados a través del espacio y del tiempo desde sus puntos de origen hasta los de destino, intenta tender puentes entre los recursos existentes y los procesos que los requieren.

Los spimes tienen mucho que aportar a la resolución de este problema. Spime es un neologismo que viene del inglés space-time, un spime es un tipo de objeto que traza sus recorridos a través del espacio y del tiempo, y de ahí el nombre.
Cualquier objeto spime es un objeto con identidad propia, del que además sabemos dónde está y dónde ha estado en cada momento (espacio y tiempo).
La aplicación más simple es la del almacen industrial donde cada cajón contenedor es un spime. Ésto aligera enormemente las tareas logísticas y simplifica las bases de datos de inventario.
Pero ese es un escenario de juguete, otro mucho más interesante se da cuando los objetos spime utilizan otra capacidad, la de comunicarse entre ellos para tejer una red de objetos que hablan. Es entonces cuando todos los recursos del entorno de un organismo (persona, empresa o sistema) se mantienen activos y listos para responder a la demanda, informado de forma continua sobre su estado, en una suerte de red de recursos autooptimizada dinámicamente, un entorno latente de procesos digitalizados que es el objetivo de la Inteligencia Ambiental. La logística gestionada por spimes.
La autooptimización de recursos conlleva un coste menor y además reduce la producción de desperdicios, lo que lleva directamente al aumento del margen de beneficio de las empresas.
Las redes de objetos formando una Internet de las cosas son un gran paso en el camino del control óptimo de los metabolismos urbano e industrial. Aunque intuyo que en el caso urbano se hablará más de dialogo que de control. En cualquier caso, curioso el mundo que viene con los spimes.

2. April 2009 at 20:15
Estupendo post Juanma. Enhorabuena.
3. April 2009 at 09:41
Gracias Aitor :)
16. April 2009 at 16:33
Juanma, no tengo ninguna duda de que los “spimes” transformarán las operaciones de producción, logística y servicios. Sobre lo que ahora no tengo ni idea es de si este cambio estará más cerca de una evolución que de una revolución.
El que cada cajón contenedor y cada ubicación sea un spime es algo que, conceptualmente, lleva funcionando muchos años en muchos almacenes industriales y comerciales. Estos “spimes” dialogan entre ellos a través del BCR y del WMS. ¿Qué aportará un cambio en la tecnología (RFID, NFC, Wi-Fi…)? ¿Sólo eficiencia y velocidad o algo más?
¿Se va a seguir necesitando alguna inteligencia en el “organismo” pertinente?
16. April 2009 at 16:47
No conozco los BCR ni WMS, tal vez es posible que el cambio de tecnología abarate muchos costes del sistema logístico, seguro RFID, NFC, WiFi y Bluetooth son tecnologías más económicas por lo extendidas que están ya casi todas ellas. En cualquier caso, tengo que informarme sobre esos sistemas BCR/WMS.